"Licencias cinematograficas"
En la Batalla de Las Termopilas, se cree que ningún griego logró sobrevivir; pero, quizá por el mito espartano o por alguna otra razón, la cultura popular se ha centrado más en el esfuerzo lacedemonio (un 5% de sus fuerzas) que en el de los 700 hoplitas de Tespias, quienes constituían casi el 100% de los hombres útiles. Un ejemplo de este ostracismo popular puede ser la película 300, basada en la novela gráfica del mismo título, en la cual ni siquiera se menciona que los tespias eran la mayoría de las fuerzas ni que también lucharon hasta el fin. Ciertamente el sacrificio de los espartanos sucedió, pero fue mucho menor que el de esta ciudad-estado, tanto en cifras absolutas (700 frente a 300) como relativas, pues perdió en la Batalla la casi totalidad de sus hombres y, por tanto, quedó indefensa, siendo seguidamente incendiada por los persas. Al año siguiente las mujeres y niños supervivientes tuvieron que dar la ciudadanía a extranjeros para poder subsistir.
Esta abnegación resulta aún más sobresaliente si tenemos en cuenta el carácter no militarista de su sociedad. En la idiosincrasia espartana rendirse o huir ante el enemigo resultaba una de las mayores bajezas que un ciudadano podía cometer, tanto es así que las madres lacedemonias decían a sus hijos al entregarles su gran escudo hoplos "vuelve con él o sobre él" eufemismo para decir que victorioso o muerto pero no sin él por haberlo tirado para correr más ligero; a los espartanos que lo hacían sufrían un desprecio y abandono terrible; cosa que no les sucedería a los Tespias y pese a todo se quedaron junto a Leónidas.

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